viernes, 4 de marzo de 2011

PROBLEMAS DEL MEDIO AMBIENTE Y EDUCACIÓN AMBIENTAL EN MÉXICO

Es sorprendente ver como existen miles de productos que te garantizan un mejor cuerpo, más delgado, más músculo, más belleza, más salud, con el mínimo esfuerzo. Un comercial hablaba de que todo lo que termina en “ator” es lo que busca el hombre, abdominator, musculator, escalator, ya solo falta bellezator. Desde que el hombre descubrió el fuego su vida fue más sencilla y a la vez inconscientemente dañaba el aire que respira. Con esto nos damos cuenta de entrada de dos cosas, primero vivimos en la cultura de la imagen, no importa en verdad tu salud, lo que importa es que estés conforme a la corriente moderna que rija tu medio. Y segundo que vivimos en la cultura de lo fácil, quién quiere caminar una hora diaria o ir al gimnasio si con tan solo usar un anillo se logra en dos semanas bajar hasta diez kilos. Con este primer panorama nos damos cuenta que en realidad el problema ecológico tiene niveles sociales, políticos y económicos detonantes. En la actualidad, el querer vivir fácilmente y con comodidades nos a hecho ignorar las consecuencias de cada acto hacia nuestro medio. De hecho ni siquiera nos sentimos pertenecientes, vemos a nuestro planeta como una simple fuente de recursos inagotables que estarán a nuestro servicio siempre, vivimos en un fantasioso mundo de la abundancia. José Luís Lesama asegura que la contaminación es un fenómeno colateral, no deseado, de la modernidad. Para la sociedad y en especial para las grandes empresas modernistas la naturaleza existe como algo parta ser controlado, dominado y utilizado para la satisfacción de las necesidades y objetivos humanos.
Si vemos el problema ambiental desde esta perspectiva social, nos damos cuenta que en verdad el planeta sí está pasando por una crisis ecológica, ya que por un lado queremos salvarlo, pero por otro lado no nos desprendemos de nuestras comodidades. En mi calle hay 20 casas, la mayoría tiene por lo menos un auto y ya hace años que no he visto a ningún vecino usar una bicicleta, por las mañanas le vecindario se ve solo porque todos usan sus autos para trasladarse, no quieren tomar un camión, es incómodo compartir y además me levanté tarde, me es más barato trasbordar pero es incómodo. Así es cada día tan solo con un auto, ahora, cada fábrica cuanto gastará en combustible, en los supermercados cuantas bolsas se dan, la modernidad es un círculo vicioso que ha afectado a nuestro ambiente y lo ha transformado aún sin que nos demos cuenta de lo que cada acción lo daña. No hay tiempo ni cavidad para la ecología en muchos ámbitos, de hecho el sociólogo Marx concebía a la naturaleza como algo destinado al dominio humano. Las mismas empresas han luchado inconscientemente en buscar formas de contaminar cada vez más rápido al planeta, dan un determinado tiempo de vida a sus productos para que lleguen a ser obsoletos y se tengan que desechar consiguiendo así que el usuario adquiera otro nuevo.
Al observar esta gran problemática, en la última década se ha acentuado aún más la lucha por la preservación ambiental, pero ha sido difícil luchar contra tal modernidad. Es por ello que se dice que el reducir, reciclar y reutilizar es sólo la punta de un iceberg ya que nuestro propio estilo de vida causa inconscientemente un daño al medio ambiente en grande o pequeña manera. Dentro del aula, no basta con hablarles a los alumnos de las tres “R”, sino hacerlos conscientes de todo lo que sus actos ocasionan y que toda acción tiene una consecuencia. Es fácil realizar un proyecto de reciclado de un bimestre, sembrar un pinito donado por el ayuntamiento, y hasta entrar sin alimentos al aula (bueno lo admito eso si llega a costar un poco más), pero difícil es que aprendan a respetar su entorno, cuidarlo como a sí mismos sabiendo que no son dueños sino habitantes de este mismo, que no es infinito y que un simple envase de frútsi hace la diferencia en el medio y en la sociedad. Si analizamos los planes y programas, nos percatamos de que el cuidado del ambiente no es algo pasajero de un bimestre, se ve a lo largo de la educación básica, pero hemos estado tan absortos cuidando el Español y las matemáticas (Por lo general culpamos de esto a ENLACE) que hemos dado lo que llamamos un embarradita del cuidado ambiental, incluso solemos hablar de manera teórica haciendo de lado la parte práctica. Antes de empezar a reeducar a los alumnos debemos empezar nosotros a reeducarnos, a ser realistas y buscar soluciones tanto viables y que les demos seguimientos no a lo largo de un bimestre, sino a lo largo del año, de la educación básica y sobre todo a lo largo de nuestra vida.

PROBLEMAS DEL MEDIO AMBIENTE Y EDUCACIÓN AMBIENTAL EN MÉXICO (EUNICE)

Parece curioso que nosotros como docentes tengamos que enseñar acerca de un desarrollo cultural, social, tecnológico, etc, pero hoy en día, podemos observar que algunas personas no comprenden el impacto que muchos comportamientos humanos han tenido y están teniendo sobre el ambiente, de una forma que deteriora nuestro propio medio. Tal parece que lo importante hoy, no es el cuidado de nuestro planeta, sino la comodidad del hombre sin importar el precio que se tenga que pagar. Esto es debió a que no vemos a la naturaleza como a una entidad propia, que se desgasta y se deteriora, sino solamente para consumirla y esta es la relación hombre naturaleza, Ahora es un problema social porque está visto desde esa dimensión ya que e aparece ahora ligado como el resultado de un cambio de consciencias y un cambio valorativo de tus expectativas de vida. La misma sociedad valora más y le da más importancia al consumo que al cuidado ambiental, esto porque las modas, los paradigmas, etc. marcan lo que hace correcta a una persona, no importa si tiras basura, gastas el agua, no reciclas, lo que importa es que vivas correctamente con las modas y normas de tu sociedad. La crisis ambiental aparece como un símbolo de la crisis de la sociedad industrial ya que se observa una concepción del mundo guiada por el productismo, el consumo, la búsqueda de la libertad en un inexistente mundo de la abundancia. Las empresas no se dedican a ver la parte ambiental sino la parte política y económica, no importan los derrames de petróleo, la contaminación por humo, lo que importa es que su producto siga en el mercado, cada vez más rápido, cada vez más barato, cada vez más vendido.
Es como si quisiéramos jugar un juego y una de las primeras tareas a hacer es aprender las reglas del mismo. En muchos aspectos la vida es un juego que estamos jugando. Los científicos han descubierto muchas reglas ecológicas de la vida, pero con frecuencia se descubren otras nuevas. Por desgracia no comprendemos muchas de estas reglas ecológicas de la vida ya que muchas conductas humanas y decisiones de desarrollo tecnológico violan gran cantidad de ellas. Esto implica que el hombre tendrá que aprender a investigar y a evaluar problemas ambientales y encaminarlos a una construcción cultural y social del medio ambiente, este proceso se podrá llevar a cabo cuando elijamos correctamente las instituciones, valores y normas con las que nuestra sociedad desee vivir.



La gran pregunta a todo este problema en torno a un nivel educativo sería ¿Qué estamos haciendo nosotros como docentes para contrarrestar o disminuir el problema? Y si ya estamos actuando ¿Estará dando resultado nuestro trabajo? La verdad, al analizar tanto planes y programas, cursos estatales, etc. nos damos cuenta que aún en la educación básica este tipo de problemas, si bien no están fura de los programas, tampoco se les ha dado la importancia que se debe. Ya se ha hablado de que si están o no algunos problemas ambientales tomados en cuenta a lo largo del nivel básico educativo, pero ¿Cuánto tiempo y que interés se les brinda a estos problemas? En Chile en la escuela Nuestra Señora de las Nives, está un ejemplo de que hace falta más que una simple pasada en el curso acerca de ecología. No basta con enseñarles a nuestros alumnos como se debe reciclar, reducir, y reutilizar, hace falta trabajar en la actitud de cada uno de ellos, en cada ciclo nos enseñan a ser inteligentes cognitivamente, pero aún esa inteligencia emocional es importante para que se logre despertar en cada individuo el compromiso de cuidarse y respetarse a sí mismos y a su entorno al sentirse pertenecientes de un todo. El compromiso frente a la conservación del medio ambiente requiere de una actitud activa por parte de todos; se necesita también de conocimientos sólidos de los diferentes manejos ambientales que se pretende implementar y que no se puede improvisar, pues se terminaría por complicar las situaciones de riesgo.